¡Quiero cambiar!

Algunos dicen que es por la edad, otros que por el nivel de estrés, y así he escuchado muchos comentarios y he hecho mis propias conjeturas sobre lo que siento hoy día. La realidad es que no me gusta la condición actual en la que vivo, hablando específicamente de la financiera -la personal es otra cosa- pero la financiera es difícil y llega a ser agobiante. Por ello quiero cambiar.

Hoy existen muchos temas que son de interés, de hecho creo también que son una moda, como el “ser emprendedor”, pareciera que el ser emprendedor es para todos y que todos debemos abandonar lo que hacemos e ir en busca de lo sueños o abrir aquel negocio con el que has soñado, por la simple razón de que si es tu sueño entonces harás todo por conseguirlo. A la vista de muchas personas yo soy una persona emprendedora, tengo once años con un despacho de publicidad y a la par tengo una marca “emprendedora” con la cual he participado en muchas expos, mercaditos, ruedas de negocio y desde luego concursos de emprendedores, que -cabe mencionar- aunque no he ganado, siempre me ha quedado una satisfacción el estar ahí. Esta marca emprendedora me permitió conocer un mundo que no conocía; normalmente en el mundo de la publicidad -aunque es muy lindo- yo me había topado con clientes que les urgía todo, los deadlines son muy apretados y las entregas siempre nos persiguen, y lo que es más difícil, “los pagos programados”, “que no sale el cheque”, “que pasa mañana”, “me salió un imprevisto”, todo eso merma mi amor por la publicidad, les recuerdo que son 11 años de dedicarme a esto; con la marca emprendedora pasaron muchas cosas que nunca había vivido, por ejemplo, el proceso de venta es mucho menor, conozco a más personas, hablo con más personas, en pocas palabras es mucho, pero mucho más tranquilo. Por ello es que quiero cambiar, quiero sentir esto mismo que siento con mi marca emprendedora pero cuando hago publicidad y quiero que mi marca emprendedora crezca mucho más. Pero hay algo que siempre me ha perseguido, y es que nunca me ha alcanzado el dinero, aun teniendo 2 negocios, siempre he terminado pidiendo prestado o pagando con la tarjeta o aguantando hasta las fechas últimas de pago, lo cual es todavía más agobiante. Recuerdo que la misma necesidad hizo que mi despacho de publicidad creciera y contraté empleados y ahora prácticamente vivo para ellos, es decir, extrañamente todo lo que ingresa queda en el pago de sueldos, y yo debo llegar con dificultad y limitar el supermercado semanal, debo limitar las comidas (o pagarlas con tarjetas) y entonces la vida se ha convertido en esperar a tener suficiente dinero para pagar la quincena.He tenido que “prestar” de la marca emprendedora al despacho, por ello la marca emprendedora ha visto su producción disminuida y su participación en eventos casi desaparecida.

Esta es la introducción, así empieza mi historia, he decidido cambiar y ya he empezado, sirva este espacio como medio para contar si es verdad que una persona pueda cambiar o simplemente para verlo después y saber que al menos lo intenté.

¿A ti qué te ha pasado?

Vente a la turbamulta y cuéntame la historia, es muy feo sentirse solo. Te leo.

3 comentarios sobre “¡Quiero cambiar!

  1. Hola, me topé con tu blog justo en el momento en que necesito que alguien me entienda. Te leí en el grupo de retos para emprendedores. Tengo 22 años y me siento algo similar a ti, quiero cambiar. No se si sirva de algo hablar con una desconocida de lo que me sucede, pero me da cierta tranquilidad saber que eres una completa extraña, supongo que por el hecho de sentir que cuento como me siento pero a la vez no.

    Tengo 22 años y en lo que va de mi vida no siento que haya logrado aún nada extraordinario. En realidad eso no me preocupa, me preocupa que no se si vaya a lograrlo. Siempre nos dicen que nuestro futuro es el resultado de lo que hacemos en el presente, y ahora, no siento que este haciendo bastante; no estoy haciendo nada para vivir como quiero vivir, cada vez que empiezo nuevos retos y creo que todo cambiara definitivamente, recaigo, vuelvo a mi antigua yo, a procrastinar. Quisiera tener la disciplina que se que se requiere, tengo todo el conocimiento pero a veces me falta motivación, no la motivación general, si no aquella razón que inmediatamente se te venga a la cabeza apenas suene el despertador. Leo a muchos emprendedores, me educo en el tema, pero para llevar manos a la obra me encuentro bloqueada; he empezado a perder la fe en mi.

    1. Te leo y agradezco mucho que puedas compartir esto. Al leerlo me recuerdo a mi a los 22 con muchas dudas al igual que tu, pero hay algo que nos hace diferentes y que tiene gran potencial en ti, yo no me di cuenta de esta necesidad de cambio hasta hace apenas un par de años, tengo 36 y me he lamentado mucho el no haberme dado cuenta antes de esta necesidad de cambiar, tu virtud es esa, tu ya te diste cuenta, ¿sabes cuántos jóvenes estan en este problema?, como yo estuve, a veces pienso que la edad me está ganando pero aun así lo estoy intentando, tu tienes unos maravillosos 22 y la madurez necesaria. No te puedo decir que hacer por que no nos conocemos, pero hay algo que si puedo decirte, ya diste el primer paso, ese paso que a mi me llevo mas de 10 años, y por eso te admiro, ¿Estás perdiendo la fe en ti? no deberías, escuchar que alguien que a los 22 puede ser tan crítico y responsable es justamente para recobrar la fe en la humanidad. Un abrazo enorme, gracias por leerme.

    2. Hola escribí mi último post gracias a tu texto. Cuando dijiste que perdías la fe en ti. Espero que lo leas. Un saludo.

¿Qué opinas?