Un cambio lleno de ansiedad

La ansiedad llegó sin pedir permiso y sin avisar, se quedó por mucho tiempo, es algo que deseas que se vaya y piensas tanto en ello que lo único que consigues es que se aferre más a tí; como una brea fue inundando cada parte de mi cerebro y pensamientos, podría decir que nunca había experimentado algo como ello y definitivamente me moldeó por mucho tiempo.

Yo no sabía lo que pasaba, de hecho no me había dado cuenta hasta que me encontré deambulando por mi casa o con el ojo abierto y sin poder dormir durante horas, “ya me dió el insomnio” decía, no me había dado cuenta toda la energía que estaba gastando buscando la razón por la que no podía dormir, la ansiedad ya había hecho hueco en mi.

Fue tanta la preocupación por este hecho que por un momento desvié la atención a la búsqueda del cambio personal para concentrarme en lo que me estaba pasando, me di de alta en algunas páginas y ahí me encontré que el tema de la ansiedad es muy recurrente y me di cuenta que es un problema muy común, de hecho una página que me abrió mucho los ojos fue -por si les sirve- desansiedad.com ahí me encontré con la sorpresa de saber que esto le pasa a muchas personas, esto no me tranquilizó al 100, por lo menos me dió un respiro para saber qué podría salir adelante.

Busqué ayuda, traté de leer mucho y con las personas que pude lo hablé, incluso conversé sobre temas relacionados con mi misma ansiedad, algunas cosas que fueron muy específicas, hablaba del futuro, de mi como persona, de la muerte, de muchas enfermedades que me atacaban en la madrugada; mis deudas fueron también un pensamiento muy recurrente y mi mente me hacía daño recordándolo una y otra vez, hasta cierto punto sabía que eran historias inventadas, pero que parecían muy reales.

Después de algún tiempo y después de leer y preguntar con personas, me di cuenta que era mucho desgaste continuar en esta situación ya que la ansiedad estaba casi en cada esquina de las calles -cuando me imaginaba choques y accidentes-, entonces por decisión propia opté por tratar de seguir con mi vida normal y volver a los libros que yo quería leer y no seguir más con los libros que la ansiedad me había obligado a leer, para ese punto ya sabía sobre la vida después de la muerte, la hipnosis, las almas y las regresiones. Todos temas muy interesantes pero sin duda no era el momento para ello.

Hoy día aunque mi lucha con algunas cosas que me dejó la ansiedad siguen rondando por ahí, definitivamente no es lo mismo, con respecto a este tema he logrado cambiar muchos aspectos y la verdad es que puedo decir clara y seriamente que si hay un camino para salir de la ansiedad, no es fácil, yo llevo mucho tiempo trabajando en ello, pero me he dado cuenta que ahora ya puedo distinguir cuando estos pensamientos vienen a mi mente sin avisar.

Mi recomendación es que no trates de apartar estos pensamientos, algunas personas me dijeron que “pensara en cosas bonitas” pero no me funcionó, al contrario, después de un rato de pensar en cosas lindas la ansiedad se tragaba mis pensamientos y los convertía en alguna catástrofe mortal. Por ello mi recomendación es esa, no alejes estos pensamientos, -si no puede pagar ayuda profesional- deja que los pensamientos lleguen y -aquí la clave- confróntalos, analízalos, empieza a sentir de dónde vienen, métete en ellos y ve descubriendo capa por capa que es lo que estos pensamientos esconden, eso si, dale la importancia que requiere y busca un espacio en tu casa o un lugar adecuado, date el tiempo de descubrir qué es lo que tu mente quiere decirte, se que suena poco creíble, pero vas a descubrir cosas que no te imaginas.

En mi caso fue muy interesante descubrir que a lo que le tengo miedo es a un cambio de verdad, a ser una persona próspera, según yo lo estaba buscando, pero cuando empecé a leer sobre cambiar de verdad, mi mente y mi cuerpo dijero no, que era mejor estar como estamos, así estamos bien, ¿para qué cambiar?, yo no lo quería reconocer, pero se dió justo en el momento de esta búsqueda personal, mi mente quería quedarse en la zona que ya conoce, en la zona segura, que aunque no es tan buena al menos es conocida cien por cien. Asi que me ataqué a mi mismo.

En fin, decidí que seguiría con mi plan de cambio a como diera lugar, no podía permitir que la ansiedad ganara así de facil, y como si fuera magia o un evento que ya estaba programado me topé sin quererlo con otro libro que desde que leí el título supe que tendría que leerlo, el título me decía ¿Qué harías si no tuvieras miedo? y yo tenía mucho miedo, tanto que la ansiedad me estaba acabando, lo compré sin pensarlo.

¿A ti te ha dado ansiedad alguna vez?

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