Frustración ante la realidad

La frustración puede llegar desde muchos ángulos en la vida, normalmente está relacionada con la incapacidad de cumplir un objetivo, sin importar la cantidad de veces que lo hayas intentado, incluso, mientras más veces lo hayas intentado, más frustrante es no poder conseguirlo.

Muchos han sido los emprendimientos que han pasado por mis manos, muchas son las ideas que he tenido para echar a andar negocios, siempre he tomado estas ideas con mucho ímpetu y cariño, les he puesto nombre, he creado su estructura de ingresos, he abierto redes sociales y también página web, he asignado a personas que me apoyan a hacerlos crecer y he lanzado al mundo mis ideas y hasta hoy día, el mundo me las ha regresado todas en forma de cachetada de realidad. La frustración se ha apoderado de mi en no pocas ocasiones.

He visto nacer mis proyectos y los he visto morir ante mis ojos una y otra vez sin entrar siquiera a la etapa de crecimiento o incluso de despegue, me he llenado de frustración preguntándome ¿cuándo vendrá el bueno?, ¿cuándo será mi momento?, ¿cuándo dejaré de mal invertir mi dinero para encontrar un proyecto que pueda ser próspero?

Decidí refugiarme en los libros y había leído varias cosas interesantes –como ya te he contado en otros posts– y finalmente llegué a un libro que me he dado cuenta que ha sido duramente criticado, por considerarlo falso y sobrevalorado, sin embargo parece que debe ser parte de la biblioteca de toda persona que esté en esta búsqueda de una libertad financiera. Así es, llegué a Kiyosaki y su padre rico y padre pobre.

La lectura de este libro fue un descubrimiento personal para reconocer muchos de mis errores comunes y sobre todo entender la frustración que sentía hasta entonces con mis emprendimientos fallidos, pude leerme a mí mismo entre sus líneas y supe algunas de las ideas que tengo del dinero, exploré mucho rato en mis pensamientos, me permití por primera vez -y este fue un avance muy significativo- criticarme a mí mismo, pero con una crítica constructiva, analicé mi pasado y mis pensamientos actuales, me perdoné un poco.

Voltear a ver el desastre que has dejado en la vida cuando se trata de manejar la frustración después de un emprendimiento fallido no es fácil, en mi caso, recopilé recuerdos que venían desde que era un estudiante universitario y conté ocho fracasos empresariales, pero también conté nueve veces que pude levantarme de esta frustración, eso quería decir algo, no sabía qué era exactamente pero al final agradecí mucho haberlo leído, dejé de pensar en la mala suerte como perseguidora infinita de mis proyectos empresariales y empecé a entrenarme para ver el dinero de forma distinta, para ese momento ya llevaba algún tiempo con un nuevo emprendimiento que no iba a dejar morir tan fácil, entendí que la frustración era parte de la vida y que a veces no se puede controlar, lo que puedo controlar es cómo me enfrento yo a esa frustración. Por cierto, si sirve de algo me di cuenta que yo estaba bien metido en el cuadrante de “autoempleado” y que ahí he hecho un lugar donde me he “autoatrapado” para no dejarme salir.

Cuando terminé de leer este libro supe cuál debía ser mi derrotero. Mi futuro debía seguir en los libros, en entenderme primero a mi mismo, porque ese entendimiento me permitiría manejar mejor la frustración, pero sobre todo me permitiría entender cuál era situación actual y saber qué es lo que realmente quería como futuro, un futuro que hasta ahora estaba plagado de incertidumbre, pero dónde por fin había una pequeña luz que se colaba entre los escombros, debía aferrarme a ella. Fue en esa búsqueda incesante de respuestas cuando conocí a un tipo llamado Jurgen Klaric y empecé a escuchar sus videoconferencias, sorprendido, me di cuenta que ahí estaban, seguían apareciendo las respuestas frente a mí, había que dejarme llevar por estas letras y por esto que yo estaba sintiendo.

¿Leiste padre rico y padre pobre?

¿Cuéntame de tu vida?

3 comentarios sobre “Frustración ante la realidad

  1. Llenarse de frustración por proyectos fallidos es siempre terrible. Si no encuentras una respuesta y sigues comparandote con aquellos a quienes de “pura chiripada” les progresó el negocio igualito al tuyo, te hundes en una espiral descendente de depresión, frustración y negatividad horrible. Comienzas a creerte esos dichos coloquiales “estoy salado”, “no más no nací con estrella”, “nací para jodido” y otras más…

    Es claro que la suerte favorece a algunos, pero la suerte se acaba, cambia, es caprichosa y hoy está contigo y mañana quien sabe.

    Es como un Castillo de arena, luce hermoso e impresionante, pero cambia el clima y la marea sube. No te preparaste para ponerle cimientos, conocimientos, experiencia, columnas; no conociste el caos antes pues confiaste en que el buen clima y la suerte te acompañarian eternamente. Llega una lluviesilla y todo viene abajo, una ola que lo logre alcanzar o que remoje la arena sobre donde está edificado y todo se viene abajo.

    Agradezco su post, no me había convencido de leer dicho libro, ahora gracias a usted lo leeré de inmediato.

    Un abrazo. Espero su empresa logre el éxito.

    1. Como siempre es un gusto leerte. Tus aportes son muy grandes y tú entendimiento de los temas son increíbles. Me hiciste recordar cuando una persona me dijo que había que salir a buscar la suerte. Gracias, es muy reconfortante leerte. Un abrazo sincero.

¿Qué opinas?