Autosabotaje a la prosperidad

Cuando terminé de leer a Eker (esos artículos los encuentras aquí y aquí), pasaron días de reflexión muy extensa y también unos pocos de tristeza cuando me di cuenta que era víctima del autosabotaje en mi vida. Y eso es muy fuerte.

Conocernos como personas te va permitir descubrir cosas que no sabes de ti, que existen y que te moldean. Si, aunque suene muy extraño, hay cosas de nosotros mismos que no conocemos todavía, yo era de esas personas que creen -tontamente- que se conoce a la perfección, pero vaya sorpresas más grandes me he llevado al darme cuenta que no era así.

Leer te permite descubrirte, te permite llegar a lugares que no has imaginado, pero realmente no te das cuenta hasta que lo vives.

Pues bien, descubrí que el autosabotaje es parte de mi día a día, de mi diario vivir, y como era de esperarse en un inicio, me lo negué por completo, ¿cómo era posible que yo mismo me hiciera daño de esa manera?, mi prosperidad depende de ello. Después de esto vino esta lección “no habrá nadie a quién yo culpe de mi situación actual, más que a mi mismo”.

Durante años me había permitido descansar en una cama de culpas de lo más cómoda posible, culpaba al gobierno, a mis padres, a la mala suerte, a la vida, a los pinches clientes que no pagan, a todos, de mi situación, pero curiosamente jamás me culpaba a mí, ¿por qué? bueno pues porque yo me levantaba a las cinco treinta de la mañana todos los días y desde esa hora trabajaba y trabajaba para ser una persona próspera, pero todo mi entorno conspiraba contra mí de alguna manera y las cosas no se daban como yo esperaba. Y ese círculo se repitió un poco más de diez años.

Pero era yo, yo buscando la manera de permitir que el autosabotaje me lastimara, porque realmente es más bonito ser víctima, ya que todos te miran con compasión y te abrazan y te protegen y te dicen que no te preocupes, que todo estará bien, que ya vendrán mejores tiempos, pero el tiempo sigue pasando y no vuelve y si, también es más fácil quedarse en casa lamiéndose las heridas o tomarse unos tragos para olvidar las penas, o lanzar injurias contra la vida. Ese, ese precisamente es el autosabotaje, al menos el mio, ese disfraz de dolor y sufrimiento, esa capa de mala suerte que te pones antes de salir a afrontar la vida, amigo, ese eres tu saboteando tu prosperidad, ni más ni menos, tú.

Así que decidí poner manos a la obra y encargarme de la situación, tenía que hacer algo de provecho con ello, ya me había dado cuenta del problema, lo tenía en mis manos como lava ardiente, no podía hacerme de la vista gorda y botarlo por ahí para poder seguir siendo el mismo de antes y volver a mi escondite a proferir contra todos, eso se llamaría hipocresía, mentira, y creo que ya no estoy para darle cabida a esos sentimientos y menos ahora que sé lo que me pasa.

Así que empecé a tomar acciones, la primera y más importante es sin duda reconocer el autosabotaje, desde aquel momento y hasta hoy, sigo identificando esos momentos de autosabotaje que me genero a mi mismo, no fue para nada sencillo al inicio, al inicio me llenaba de razones y argumentos, debatía conmigo mismo porque me avergonzaba darme cuenta de las decisiones que tomaba contra mía, así que me daba unos minutos para justificar mis errores; ahora ya no sucede así, me he enseñado a reconocer esos momentos y a combatirlos de inmediato, a darles pelea y cambiar mis pensamientos. Y los resultados han sido increíbles, enseñarme a conocer mis pensamientos ha sido un gran paso en mi vida, porque he pasado -y lo digo lleno de orgullo- del autosabotaje a la sana autocrítica, que está mejor enfocado.

Miis logros se cuentan por varios, por ejemplo mi nuevo enfoque en el trabajo, digamos que estoy en un segundo aire en la empresa que me tiene muy emocionado, y todo a partir de conocer lo que hacía para sabotearme en las horas laborales, mira que salir de la oficina pensando que no hice nada y recriminarme toda la noche y al otro día volver y procrastinar y así sucesivamente, envuelto en el dilema de que esta empresa ya no da para más, pero pude salir de ahí de ese tornado que yo mismo cree con pequeños soplidos.

Este es el que considero el segundo gran paso que he dado en esta búsqueda del cambio, la enseñanza ha sido gigante, ser responsable de ti mismo habla mucho de la manera en cómo funcionan tus pensamientos,  por lo que si  crees que te conoces lo suficiente, y no has leído mucho, te invito a que replantees esa idea. Igual y te llevas una sorpresa, como yo.

Recomiendo mucho que puedas conocerte más, por favor pregúntame lo que necesites, estoy para servirte y para leerte.

Un abrazo sincero

2 comentarios sobre “Autosabotaje a la prosperidad

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