El idilio de la libertad financiera

No podemos desear algo que se desconoce por el simple hecho de que no tenemos idea que existe, habremos podido escuchar del tema, tener una vaga idea pero debemos conocerlo para saber si objeto de nuestro deseo. Aunque suene demasiado romántico creo que muchas personas vemos a la libertad financiera como un idilio, y si me permiten, como un idilio utópico.

Y es que si entendemos al idilio como un mundo ideal donde todo se desarrolla como debiera ser -más que una relación amorosa-, entonces podemos entender que muchas personas buscamos este idilio todos los días. Es muy interesante saber que este problema tiene muchísima incidencia en la población, siempre el dinero, siempre buscarlo, siempre desear más.

Por un lado nos debe quedar claro que nuestros antecedentes históricos personales tienen mucho que ver con este idilio deseado, este anhelo no es gratis ni emergió un día de la nada dentro de nosotros, no, este deseo se gesta desde nuestros padres o tutores, incluso más atrás, la misma sociedad y el entorno tiene mucho que ver en la manera en cómo tus pensamientos están moldeados.

Te invito a pensar por un rato en esta pregunta ¿quién te dijo que el dinero debía ser tan importante?, y te pido que no me contestes a quemarropa, analiza cuáles son los pensamientos originarios del valor que le das al dinero, tiene que ver con la pobreza-, con la ausencia de tus padres, con una vida limitada, con un tutor que te lo recordaba, con la falta de deseos cumplidos, con la envidia que te daban algunos de tus amigos. El origen del valor del dinero no tiene que ver con lo que vale directamente, con las transacciones que puedas hacer con el, más allá de ello el valor del dinero cambiará para cada persona, en cada momento de su vida y diversas partes del mundo.

No pretendo ni quiero juzgar a nadie por la relación que tenga con el dinero, lo que quiero dejar en claro es que existe un duro entorno que moldea nuestra actitud frente al dinero, por ello el idilio se vuelve más utópico.

Como personas podemos desear la libertad financiera, -y chequen que no hablo de lujos ni opulencia- hablo de libertad financiera, pero no tenemos idea de lo que esto significa realmente porque enfrentarte al dinero y a las ideas que te has formado a lo largo de tu vida sobre el dinero es muy difícil y prefieres no hacerlo, por eso “ya vendrán tiempos mejores” o “dios proveerá”, “todo por dinero”, “el maldito dinero”, son frases que conectan fácilmente porque seguimos aquí, con dudas y sin enfrentarnos a nuestros demonios, pero aquí.

Por ello es tan importante que respondas a conciencia la pregunta que te planteo arriba, para que el idilio no suene tan utópico y más bien suene realista, ya que te darás cuenta que hay un problema con el dinero y que curiosamente no tiene que ver con el dinero específicamente, sino con una idea que tienes de él, en mi caso la idea que yo tenía del dinero era que me haría daño de alguna manera, a mi me enseñaron que mientras más dinero más problemas, que la gente con dinero siempre está metida en problemas, y yo no quería problemas, por lo tanto no quería dinero.

Es más ahora que escribo me cuesta escribir “que quiero tener dinero, mucho dinero”. De ahí nace el idilio de la libertad financiera, me sigo sintiendo incómodo con la afirmación, incluso con todo lo que he leído, y todo lo que hoy día se, no se si podría decirla frente a mis padres, supongo que me daría pena. Error.

Me encantaría que te dieras el tiempo de responder a mi pregunta, pero en verdad a responderla desde dentro, dándole unos buenos minutos para analizarla y así conocer el origen, verás que te esperan cosas increíbles por descubrir.

Te leo.

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