¿Qué tanto deseas cambiar?

¿Qué tanto deseas cambiar? era una pregunta que me hacía constantemente, lamentablemente no sabía la respuesta pero, pensaba que si.

Cambiar implica la adquisición de nuevas habilidades, hábitos, disciplina y la inversión de tiempo para lograrlo. Y es entendible que la mayor cantidad de personas no esté realmente -y destaco “realmente”- dispuesta a hacerlo.

En muchas ocasiones en pláticas con personas con las que podemos ser sinceros abrimos nuestros sentimientos y expresamos el ánimo de cambiar, sin embargo no basta con ello, platicarlo con alguien más es buscar consuelo o admiración por parte de nuestros interlocutores, nada más; y no quiere decir que esto sea necesariamente malo, no, pero temo decir que esa ruta no será el camino que nos dará la fortaleza para lograr un cambio en nuestra vida.

Debe existir algo más que el simple deseo de cambiar, ese deseo vago y vano al mismo tiempo, efímero; y por qué lo digo de esa manera bueno porque yo lo deseé durante muchos años, siempre cada doce de diciembre anhelaba cambiar mi situación financiera y le prometía a todo el mundo que lo haría. Jamás sucedió.

Y me pongo de ejemplo a mí antes porque he conocido a mucha gente que me ha contado sus deseos de cambio y los veo exactamente en el mismo sitio, no lo juzgo, jamás lo haría, al contrario, muchas veces me vi reflejado en ellos y se perfectamente de la bola de nieve que se va formando conforme pasan los años.

Ojo con algo que es muy importante, cambiar, no significa necesariamente cambiar tu situación económica, no, cambiar tiene que ver con todas aquellas cosas que has alimentado en tu vida y que te hacen daño de alguna u otra manera, tu manera de beber, de comer, de ser, de enfrentar los problemas, de ahorrar, de ver el dinero, de emprender, de amar o enamorarse y la lista es interminable, porque cada persona estará en la búsqueda de cambios personales para ser mejor. Así que la búsqueda de un cambio es tan personal como la vida misma.

Pero hay lugares comunes en los que apoyar esta búsqueda, hay ya plataformas hechas que ayudan a dar el empujón para cambiar, te dos 3 recomendaciones muy básicas y esenciales para comenzar tu camino del cambio personal.

1.- Leer, claro, básica, de seguro lo imaginaste, he leído ya muchos libros que me han ayudado a entender y ver la vida de una manera diferente a como la hacía hace un par de años, he leído lo suficiente para que al menos mi plática sea diferente y mis necesidades se hayan enfocado de una mejor manera.

2.- Entender lo aprendido. Recuerdo muchas ocasiones cuando los profesores pedían que leyeras una parte de un texto y al final te preguntaban ¿qué fue lo que comprendiste? y recuerdo que muchas personas no entendían lo que leían; entonces, no basta con leer es muy importante que trates de comprender lo que estás leyendo y busques su aplicación inmediata, si, inmediata, te darás cuenta que requiere de mucha fortaleza, y es aquí dónde empieza la selección real de las personas que cambiarán y las que no.

3.- Comienza a introducir cambios ya. Has escuchado la frase “no es el momento perfecto”, bueno pues vamos a cambiarla por “siempre es el momento perfecto”, si quieres cambiar no esperes a encontrar el libro que te diga la clave porque el anterior no lo hizo, los libros son una hermosa guía pero tú quien decide seguirla o no. Comienza con cambios pequeños, por ejemplo un ahorro sencillo que no te quite el sueño, hazte el hábito y luego crece, ve lo que se siente. Por ejemplo, el criticado Kiyosaki, dice en uno de sus libros que debes donar una parte de tu dinero para la caridad, si no estás acostumbrado esto te parecerá una falacia, al menos así me pareció a mi, pero cuando lo hice me sentí muy bien, todavía recuerdo perfectamente a quién doné el dinero y lo bien que me hizo sentir, sin olvidar la expresión de las personas que lo recibieron, si, se siente estupendo. Pero no lo sabía.

Son tres sencillos pasos que puedes empezar a aplicar ya y me encantaría saber cuáles son los resultados que has encontrado.

Te leo.

Revisa uno de mis primeros artículos donde también hablo del cambio, aquí.

¿Qué opinas?