Bloqueos para el cambio

Un cambio personal puede verse desde muchas aristas, pero siempre ocurren comportamientos bien definidos que nos hacen estar detenidos en el mismo lugar, aspectos esenciales que nos impiden crecer o volar.

El autochoque.

Para entender el cambio debemos recordar un aspecto importante, estamos configurados, nuestro pensamiento tiene ya una estructura que debe ser cambiada, y es aquí en este pequeño pero vital momento cuando la gran mayoría de las personas fallan en su búsqueda de un cambio personal.

Como si fuera un iceberg, las personas atacan el problema que subyace en la superficie, no atacan de fondo el problema que se ha gestado y programado durante tantos años. La explicación es muy sencilla, no es que no quieran, es que no saben cómo hacerlo.

Siempre pongo el ejemplo de que nuestra configuración personal es como una losa que se va haciendo más pesada con el paso de los años y mientras no nos confrontemos con nosotros mismos será más difícil lograr un cambio de perspectiva.

Hablemos de dinero; existen varias maneras de ver al dinero desde muchas perspectivas, pero hay una que se repite constantemente, las personas que tienen dinero “son malas”, entonces si tu tienes una configuración de este tipo es muy probable que jamás tengas dinero ya que de tenerlo te convertirías en una “persona mala”, y no, nosotros no queremos ser malas personas, así que preferimos vivir con la idea de ser buenos, pobres, pero buenos.

Este tipo de creencias tienen a nuestra mente limitada de posibilidades de crecimiento, y la sumergen en un estancamiento que nos impide ver la solución de nuestros problemas.

La posible salida

Se trata entonces de confrontar tus pensamientos con ellos mismos, no te parece increíble -hablando del amor- que a veces algunas personas consiguen una pareja de manera tan sencilla y a ti te parece imposible hablarle a la persona que te gusta, bueno, las configuraciones mentales son diferentes, y lo que para ti es una limitante para la otra persona no lo es y viceversa, por ello el planteamiento es sencillo; conocerte resulta crucial para avanzar, no puedes únicamente querer cambiar un problema personal sin antes ahondar en la raíz de la que proviene tal circunstancia. Cuáles son los miedos originales que gestan todo.

Curiosamente es algo que no queremos hacer, conocernos es un tema prácticamente intrascendente o al menos eso pensamos, y el autoconocimiento se esconde en medio de: “no tengo tiempo”, “esas son boberías”, “estoy ocupado”, “tengo diversos compromisos”, y así un sinnúmero de pretextos que nos podemos adelante para no permitirnos empezar a pelar cada una de las capas de nuestro ser para ir descubriendo quiénes somos en realidad.

Cuándo yo comencé a ahondar en mis pensamientos me di cuenta de muchas cosas tan fuertes como sorprendentes, no esperaba el resultado, al inicio fue muy complicado por una resistencia natural, y era muy fácil perderme en pensamientos y comprobar que no me estaba sirviendo de mucho, y me desesperaba y me daba razones para no continuar, pero esta vez mi deseo de cambio era más fuerte, y entre lecturas y ejercicios que me parecían ridículos fui saliendo adelante hasta que pude ir encontrando cosas personales que me tenían muy anclado a la nula prosperidad.

La ruta fue, levantarme media hora antes de lo que normalmente me levantaba, así no molestaba a nadie, me iba a la sala de mi casa -aun somnoliento- y me sentaba a pensar en lo que había leído -la lectura me servía como punto de partida o referencias para iniciar mis pensamientos- y de ahí me empezaba a conectar con una serie de pensamientos que no alcanzaba a comprender, descubrí cosas tan importantes como mi necesidad de acabar con cualquier cantidad de dinero que cayera en mis manos, o lo triste de terminar con grandes amistades a causa de la envidia que les tenía. O entender que mi negocio jamás sería próspero no por mi capacidad de liderazgo sino por mi capacidad de administrar el dinero. Todos estos descubrimientos salieron de mis rondas matutinas. El tiempo aproximado para descubrir algunas cosas… 3 meses.

Al final lo que te quiero decir es que somos críticos por naturaleza, pero críticos con los otros, pero muy difícilmente con nosotros mismos. Yo hoy te invito a serlo a verte desde una ventana externa para entender quién eres y sin duda, lo que puedes mejorar.

Coméntame, te leo.

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