5 conclusiones del año que termina

Este año intenté cambiar y fracasé. Conforme ha pasado el tiempo he comprendido en carne propia lo complicado que resulta procurar un cambio personal, he sentido en el corazón la desdicha de no poder lograr objetivos trazados, sin embargo ahora más que nunca estoy motivado para cambiar.

Encontré 5 razones fundamentales que quiero compartir por las que he sentido que no he podido lograr un cambio.

1.- La mente es muy poderosa

El punto medular en esta búsqueda de cambio se da en mi mente, este año leí mucho más libros que en los últimos diez años, y he podido distinguir cosas que los libros comparten entre sí. He logrado entender que para cambiar primero debo cambiar mi mentalidad, pero vaya que es complicado, las estructuras de pensamiento están muy arraigadas en mi y cambiar mi mente se ha convertido en el nuevo y más grande propósito de año nuevo, trabajar en mis pensamientos y en la manera en como entiendo el mundo es mi reto, he entendido que cualquier cosa que yo desee no llegará si no cambio la manera en la que pienso.

2.- El miedo a lo desconocido

Aunado al punto uno, existe también un miedo latente a lo desconocido a este mundo que no conozco y del que no me siento parte, siento que no soy merecedor de lo que deseo, entonces hay un conflicto y la haber un conflicto hay temor a lo desconocido. Me da miedo pensar en todo lo que probablemente tenga que hacer y no me atrevo a hacerlo, me aterra pasar vergüenzas o que se burlen de mi, me siento muy débil al no saber lo que va a pasar y por ello no me he atrevido a hacer muchas cosas que quiero.

3.- Momentos de flaqueza

Durante este año llegaron varios momentos de flaqueza dónde volví a ser el mismo, me metí muy adentro de mi zona de confort, dejé de hacer ejercicio, algunos momentos dejé de leer, dejé de alimentar este blog por semanas, en fin, fueron varios momentos en los que me ganó mi antiguo yo.

4.- Hábitos que se han quedado

Si bien tuve momentos de flaqueza, también distinguí algunos malos hábitos que se quedaron conmigo durante todo el año, seguí temiendo el pago de mi nómina, lo cual no me permite evolucionar la empresa ya que estoy tan preocupado por ello que se me olvida crecer la empresa. Por ahí sigo prendido de algunas amistades que no he podido dejar atrás y que he comprobado que ya no encajan en la nueva vida que quiero tener.

5.- Falta de conexión y proyección

Entre todo esto hay un poder que odio y que todavía tiene mucha influencia en mi, es ese sentimiento de inferioridad ante muchas personas, este complejo me ha limitado a conocer y rodearme de personas valiosas y nuevas, incluso me he alejado de ciertos grupos por ello. Lo cual es el error más grande ya que es un autosabotaje a mi propio deseo de cambiar. Sentirme acomplejado ante otras personas me ha enseñado mucho sobre mi y me ha puesto frente a un espejo personal muy grande que a ratos me muestra un camino que transitar y a ratos me lo oculta.

Un cambio es una aventura constante, es un descubrimiento muy grande, es un aprendizaje diario, hoy puedo decir que me conozco mucho más de lo que llegué a conocerme en mucho tiempo, me he perdonado de muchas cosas, incluso de perder el tiempo, ahora es momento de buscar -al fin- aquello que he anhelado durante toda mi vida.

Un gusto saber de ustedes.

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