El miedo, el virus con corona

Y es que hoy día todo se refiere a la pandemia que acosa a nuestro mundo, y de pronto nos damos cuenta que nuestro mundo era más pequeño de lo que imaginábamos, así nos reducimos prácticamente a seres irracionales que, suponiendo tener la información más exclusiva, vamos entregándonos al miedo, y desde luego en el camino nos llevamos a tantos inocentes como nuestra ignorancia nos lo permita.

Estar infectado de miedo es mucho más peligroso y pasamos por alto muchos de los avisos que recibimos del exterior e incluso de nuestro propio interior que nos advierte que no debemos comportarnos como en la prehistoria cuando el pánico se apoderaba de los hombres al ver una amenaza inminente que podría devorarlos; hoy día tristemente nos dejamos devorar por el miedo. 

El miedo es el mejor refugio antes de la confrontación directa con aquello que se nos planta frente a nosotros como un reto a vencer, el pánico no es más que la respuesta natural que tiene el miedo para neutralizarnos o incluso permitir que regresemos en nuestros pasos olvidando la valentía e inteligencia que habita en nosotros. 

Estas afirmaciones no únicamente aplican para la pandemia que está irrumpiendo en el mundo y que hace a la gente pelearse por papel sanitario, no, estas afirmaciones aplican también para aquello a todo lo que escapamos constantemente, a lo que nos da miedo y a lo que no hemos querido enfrentar porque simplemente creemos que estamos perdidos.

La pandemia simplemente ha puesto al descubierto toda esta gran necesidad de valentía que necesitamos para seguir adelante con nuestra vida, ha puesto de manifiesto el inmenso amor que nos hace falta como seres humanos y sobre todo ha dejado a la vista la falta de prosperidad que tenemos como especie. Estamos dejando ver lo que realmente somos ante noticias que exponen nuestra debilidad de pensamientos.

¿Y no ocurre así con los demás aspectos de nuestra vida?, ¿por qué no puedes ser más próspero?, ¿por qué no puedo conseguir mis sueños o al menos pelear por ellos?, ¿por qué me siento a esperar que los resultados de mi vida cambien y no ir tras de ellos?, son preguntas válidas que aplican perfecto en estos tiempos de pandemia.

Por ello es que el miedo, nuestros miedos, son el virus que se lleva la corona, porque es este elemento de nuestra vida el que nos va destruyendo lenta y dolorosamente y nos va dejando secuelas que a pesar de que pueden ser reversibles, las dejamos habitar en nosotros hasta que se hagan parte de nuestro ser y de nuestro día a día, en efecto, vivimos con miedo, dormimos con miedo y hoy día respiramos con miedo. Deberíamos simplemente hacer lo que nos corresponde y seguir adelante hasta vencerle, supongo.

Quisiera saber a ciencia cierta lo que se necesita para superar los miedos personales y poder por fin conseguir algunos logros personales que se me han negado tanto, quiero una guía que me lleve a través de lo peligroso y me muestre la luz aunque sea tenue, algo que me indique que voy por buen camino, estoy harto de estar infectado, me he puesto en cuarentena, he leído muchas recetas, he intentado tantas remedios, hasta ahora nada ha funcionado. Tendrán alguna recomendación que pueda ayudarme.

Un comentario sobre “El miedo, el virus con corona

  1. Excelente texto, muy atinada su percepción del problema

    Tiene razón y a la vez es la pregunta, ciertamente los valientes nacen y se hacen, en el momento en el que la carencia de lo que se necesita no se ve resuelta… solo los valientes dicen “al diablo/chingue su madre, lo haré como salga, quien dijo miedo!”

    Como dice Odin Dupeyron “aprendes a tomar buenas decisiones a partir de haber tomado unas muy malas”

    Vamos adelante!!!

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