Cambiar añejas creencias

Muchos de nosotros estamos condicionados con ataduras tan fuertes y pesadas que nos impiden movernos libremente a través de la vida, las creencias, las malas creencias que sembraron en nosotros y que sin darnos cuenta nos ataron hasta el punto de impedirnos el libre tránsito de los pensamientos y del actuar.

Las creencias son pensamientos arraigados que en muchas ocasiones nos nublan la visión y nos anclan a un presente que de vez en vez nos tortura a la hora de tomar decisiones. Las creencias sobre el amor, sobre el dinero, sobre las personas etc. son un legado que van definiendo nuestros comportamientos y nuestros valores.

He leído acerca del tema y hay diferencias muy fuertes entre autores que dicen que las creencias se pueden cambiar en un segundo, y otros que dicen que es más bien un proceso de entender la creencia y trabajar para lograr que se genere una nueva que ocupe su lugar. En mi experiencia les puedo decir que ha sido todo un proceso que además de complejo por momentos ha sido también doloroso. 

Recordemos algo, las creencias se han forjado desde nuestra infancia, por lo tanto, existe todo un contexto que la rodea, y es a este contexto al que llamamos “normalidad”, entonces cuando estás consciente que debes cambiar una creencia, te das cuenta que no es la creencia únicamente, sino todo aquel contexto que has creado a su derredor, esto se vuelve más complejo cuando pones manos a la obra, ya que es momento de tomar decisiones, y estas desencadenan el futuro que te espera. 

Es por ello que hay una pregunta que personalmente me gusta mucho: ¿qué estamos dispuestos a pagar para conseguir el cambio de creencias tan anhelado?, estamos dispuestos a pagar con tiempo, con dedicación, con pérdida de amigos o de personas que nos impiden cambiarlas, es durísimo, porque en general no se está dispuesto a sacrificar muchas de las cosas que forman nuestra realidad actual, porque están tan arraigadas que cuesta entender, pero sobre todo aceptar que muchas cosas también deben permutar.

Mi experiencia indica que no soy un experto, y al parecer estoy muy lejos de serlo, sin embargo, para mi, el trabajo diario en este tema ha sido fundamental,  reconocerme en este estado de necesidad de cambio de creencias me ha permitido abrir el panorama para entender aquellas cosas que son necesarias, pero también he conocido cuales me frenan y las he podido identificar a tal grado, que me chocan, pero todavía no ha llegado el momento en que pueda cambiarlas. Tengo la plena seguridad que llegara, pero primero, debo encontrar la mejor estrategia para hacerlo y asolar con ello mi realidad. Para mi, debe ser un cambio, un proceso, entiendo que para otras personas deba ser inmediato y se deba cortar de tajo con las creencias, admiro su valor.

Para cerrar quiero comentar que es sano buscar cambiar las creencias, siempre en pos de un mejoramiento personal, aprender a “dejar ir” es parte de este crecimiento, sin embargo, este manejo de emociones, en muchas ocasiones no nos fue enseñado, al contrario fue reprimido, por lo tanto, hay quienes deben sanar y cambiar, un día a la vez.

¿Cuáles son las creencias que quisieras cambiar?

Escríbeme, te leo.

Te invito a leer “Raíces que se deben cortar”

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